Las hermanas Purísima y Adela Espinoza son unas verdaderas activistas de CREA+. Hace tres años que cada sábado –llueva o truene- llevan a sus hijos a las actividades que realiza nuestra corporación en el liceo Juan Mackenna de Puente Alto, pero no esperan tranquilamente a que pase la mañana. ¡No! Adela y Purísima son de las que participan en las academias para mamás y constantemente están hablándoles a las otras apoderadas para convencerlas de que se incorporen a éstas.
Y ambas aseguran estar “fascinadas” con lo que hace CREA+. “Nosotras le debemos mucho al CREA y a los tíos que vienen cada sábado. No sólo por lo mucho que han hecho por nuestros chicos, sino también porque se preocupan de hacernos participar a nosotras en actividades muy entretenidas, que nos sirven mucho y que nos hacen salir de la rutina que tenemos de lunes a viernes en nuestros trabajos”, explica Purísima.
Y es la pura verdad. Porque estas hermanas no paran. Adela tiene 5 hijos con su pareja (Manuel Caroca, obrero de la construcción) y, aparte de atender todo en su casa, es asesora del hogar puertas afuera y, durante la semana, llega a las 7 de la tarde a ver a sus hijos, cocinar y hacer el aseo. La vida de Purísima es bien parecida: tiene 6 hijos con su marido (Francisco Contreras, asador de pollos con papas fritas), hace años dejó de ser asesora del hogar para poder tener un trabajo “más libre” y hoy está feliz siendo temporera en un campo muy cercano a su casa, en Las Vizcachas, donde cada día trabaja de sol a sol. “Yo me crié en el campo, así que trabajar aquí me encanta”, dice.
Pero aunque ambas aseguran estar felices en sus trabajos, para sus hijos sueñan algo muy diferente. “Nos gustaría que todos fueran profesionales, pero a veces esa ilusión se choca con el desgano de ellos, con la mala calidad de su educación, con la poca plata que tenemos o con la falta de oportunidades de trabajo”, señala Adela. “Por eso, venir al CREA es una buena forma de hacerle la guerra a eso”. Y Purísima sigue: “Algunas mamás creen que hay que traer a los niños los sábados para que lo pasen bien y se distraigan, pero eso es sólo una parte de esto. Nuestros hijos lo pasan bien en CREA, pero lo principal es que aprenden y mejoran sus notas. Antes tenían puros rojos en matemáticas y ahora les va súper bien, por eso los sábados no faltamos jamás. CREA es un bien para ellos y para nosotras”.
Y es cierto que estas hinchas de CREA+ no faltan nunca. Mientras sus hijos asisten a reforzamiento matemático y a la academia de arte, ellas han aprovechado para integrarse a diferentes talleres para mamás, como aeróbica y manualidades. “Estos talleres son un momento muy agradable, las tías enseñan muy bien, compartimos con otras personas, conversamos, pasamos un buen rato y nos distraemos”, cuenta Adela. “Además -agrega Purísima- en los talleres nos enseñan cosas que nos sirven para la casa y también para pensar en algún negocio a futuro”.
Después de tres años en CREA+, los sábados de Adela y Purísima ya no son los mismos que antes. Si en el pasado veían a sus hijos flojear el fin de semana completo y sin grandes expectativas para el futuro, hoy los ven contentos, con ganas de aprender cosas nuevas y con mucha más esperanza en el futuro. “Ya ellos saben que, con un poco de ayuda y poniéndole pino, podrán llegar lejos”, dice Purísima… muy convencida.















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